jueves, 20 de mayo de 2010

De Las huellas borradas


Peregrino, caminante de las brumas
que llegó de madrugada al caserío dormido,
por ver si la fuente guarda la inquieta imagen
de un rostro que en sus aguas se miraba.


Las fuentes no guardan nada,
pasajero de caminos,
que en el alba aletargada te adentras entre pinares,
a ver si los pinos traen entre sus manos
el eco de una voz tal vez soñada,
el viento se lo ha llevado.


Peregrino del recuerdo,
que por la senda escarchada hollando niebla y rocío
caminas y oras y cantas
y sueñas que reconoces las huellas de unas pisadas,
las huellas ya están borradas.


Extraído del film: Las huellas borradas