martes, 25 de mayo de 2010

De Papeles de Agua


El amor no es una silla dorada donde uno se sienta; no es un lecho de rosas en donde uno se acuesta, ni siquiera una plancha con clavos, donde una, como un faquir, pretende descansar. 
El amor no es siquiera un lugar donde, por lo menos, se respira.
El amor simplemente no es nada.


Antonio Gala

domingo, 23 de mayo de 2010

De Verónica decide Morir



La cobardía o el miedo de equivocarse es lo que hace que una persona se deteste a sí misma.


Paulo Coelho

viernes, 21 de mayo de 2010

De El Tao de la Física


"Las palabras se empelan para expresar ideas, pero una vez transmitidas las ideas, los hombres olvidan las palabras"


Fritjof Capra

jueves, 20 de mayo de 2010

De Las huellas borradas


Peregrino, caminante de las brumas
que llegó de madrugada al caserío dormido,
por ver si la fuente guarda la inquieta imagen
de un rostro que en sus aguas se miraba.


Las fuentes no guardan nada,
pasajero de caminos,
que en el alba aletargada te adentras entre pinares,
a ver si los pinos traen entre sus manos
el eco de una voz tal vez soñada,
el viento se lo ha llevado.


Peregrino del recuerdo,
que por la senda escarchada hollando niebla y rocío
caminas y oras y cantas
y sueñas que reconoces las huellas de unas pisadas,
las huellas ya están borradas.


Extraído del film: Las huellas borradas

De Mientras Vivimos


"...lo que necesito que entiendas, porque si no lo haces me consideraría fracasada, es que, por grande que sea el dolor que encuentres en tu camino, posees la cualidad de convertirlo en literatura, es decir, en felicidad para los demás".


Maruja Torres

De La Sombra del viento


"Las palabras con que se envenena el corazón se quedan enquistadas en la memoria y tarde o temprano le queman el alma"


C.R. Zafón

martes, 18 de mayo de 2010

De Nubosidad Variable


...no sabes lo bien que me está sentando pensar en ti como la única destinataria posible de esta carta, que es a su vez mi única tabla de salvación...


...escuchar al otro no sólo va a servir para recomponer su rompecabezas, sino también para encontrar algunas piezas perdidas del mío...


Un libro encantador de Carmen Martín Gaite