martes, 1 de noviembre de 2011

Quién de los dos

Quién detendrá al amante,
quién de los dos lo hará.

Quién recordará sus besos robados una tarde,
quién destruirá las caricias robadas al viento.

Quién mirará hacia atrás entre la multitud,
quién observando la luna creerá que hay alguien más.

Quién masticará la rabia de no poderse ver una noche,
quién recordará esa nota en un café.

Quién guardará una foto en el fondo de un cajón,
quién tirará la primera carta.

Quién detendrá al amante poeta...




jueves, 27 de octubre de 2011

Intentando dibujar a E. Hopper

Abriendo un cajón han aparecido algunos dibujos y bocetos hechos por mi amiga y eso me ha hecho recordar cuando íbamos a tomar café "unas cuantas mamás" todos los viernes después de dejar los niños en el colegio, hacíamos tiempo en una cafetería cercana para volverlos a recoger, así que teníamos por delante dos horas y media para poner el mundo al revés, permanecíamos sentadas alrededor de una minúscula mesa fría de mármol donde sólo había espacio para seis tazas, un servilletero y una servilleta estampada de trazos nuevos.

jueves, 6 de octubre de 2011

Hasta siempre Steve


Nunca olvidaré la cara de todos los alumnos que allí estábamos, en aquella academia de informática, rodeados de MS Dos cuando vi por primera vez una manzana mordida de colores. Apareció un Sr. con una maleta en mano y extrajo de ella un Apple Macintosh, bueno, eso lo sé ahora, pero al extraerlo de la maleta no sabíamos qué podía ser aquello, nos imaginamos en seguida que se trataba de un ordenador por la pantalla y el teclado, pero cuando sacó el mouse no nos podíamos imaginar lo que vendría después, una increíble demostración de ese Sr, técnico de Apple. Encendió el aparato y en la luz de la pantalla blanca

domingo, 2 de octubre de 2011

Amélie, Amelia... ella y sus manos


"Querida Amelia, intento cada día no tropezarme con el recuerdo y olvidarme de todo lo que llegué a sentir a tu lado, pero es levantarme y estás todas las mañanas en cada reflejo del espejo que me observa con lástima, no hay momento del día que no recuerde tus ojos y el silencio de sus miradas, tu sonrisa y el sonido que me brindaba su gesto. Hoy escuchando aquella canción "a love so beautiful" me ha asaltado el recuerdo del primer contacto con tus manos, recuerdo cuando observaba esos largos dedos y quedaba perplejo imaginándome rozarlas un solo instante, si en aquellos momentos hubiese imaginado que ellas recorrerían unos meses más tarde mi cuerpo me habría desvanecido hasta sentado intentando escribirles una poesía. La primera vez que me fijé en ellas fue ante aquella máquina de escribir, tímida y prudente sin levantar la mirada de aquel teclado que dominabas con una velocidad inigualable, permanecías cabizbaja y concentrada, me pregunto si te diste cuenta que no te quitaba ojo, algo en aquellas manos me paralizó, acababa de llegar de hacer unas visitas y no sabía que habían incorporado nuevo personal en el departamento de administración, normal, yo por aquel entonces era un simple comerciante y poco paraba por allí. Desde el momento en que te vi intenté descubrir tu rostro pero estabas oculta tras aquella melena larga que hacía a la vez de refugio para tu timidez. Ese mismo día me prometí averiguar el nombre de la dueña de esas manos...  Amélie en tu querida Francia... Amelia en tu nuevo trabajo.
¡Nunca olvidaré tu nombre Amelia, nunca olvidaré tus manos Amélie!"

miércoles, 28 de septiembre de 2011

lunes, 5 de septiembre de 2011

Le ballet

Ayer esperando que la lluvia y las tormentas amenazantes que según el hombre del tiempo iban a caer me senté en el sofá con la intención de dejarme llevar de nuevo con un lápiz, intentando dibujar posturas humanas me salió este personaje, es sólo un boceto a grafito en papel Canson de 90g rugoso, vamos, el de bocetos. Después de ver que la

domingo, 28 de agosto de 2011

Cartas ante notario

Al depositarlos el notario en mis manos pensé que eran tres bultos insignificantes y mal olientes, cuatro cajas de zapatos ligados con un cordel de esparto, estuve intrigada hasta que identifiqué un camafeo con el retrato de mi abuelo enganchado por un pegote de cera que hacía al mismo tiempo de cierre, como en esas cartas de antaño. Iba en el coche y podía oler ese olor, se había quedado en mis manos, aproveché la parada del semáforo para buscar una toallita fresca de limón, de esas que te ofrecen cuando vas a un restaurante y que acabas dejando en el fondo del bolso; por suerte encontré una dentro de la guantera, ¡qué suerte la mía! Pero estaba tan deteriorada que la humedad de la toallita había abandonado la funda metálica que la protegía, o sea, seca como un klinex, pero aún olía bien, encontrarla me hizo recordar que hacía mucho que no iba a un buen restaurante, porque la verdad, a mí nunca me ha dado por comprar monodosis perfumadas.
Tenía muchas ganas de llegar a casa, quería deshacerme del olor a polvo y paquete viejo porque eso me estaba trasladando al pasado y hoy precisamente no me apetecía para nada recordar.

lunes, 25 de julio de 2011

Only you


Acrílico sobre tela. Blues 1 en Magenta & Cyan

Llevo toda la tarde ordenando papeles, hastiada de facturas que ni si quiera van a mi nombre, ¿por qué me habré hecho cargo de llevarle a Sandro todo el papeleo de su empresa de transporte? De momento he creado tres montones, mañana si me apetece, que va a ser que no me va a quedar otra opción, remataré mi tarea, la de ordenarlo todo por fechas y perforarlos para ser archivados.

martes, 19 de julio de 2011

Hoy de nuevo lluvia

Hacía meses que no se veía en el pavimento de la calle ese reflejo plateado del cielo y las luces centelleantes de los intermitentes de los coches. Estaba saboreando un café y para que os voy a engañar, un pitillo también, cuando he visto un chico empapado encima de una bicicleta pararse delante de la cafetería que hay en frente, pensé en seguida que sería para tomarse un café y así, darle una tregua a la lluvia, pero no.
Mientras intentaba leer sin éxito desde mi ventana lo que escribía en la pizarra uno de los camareros de la cafetería, veo como el chico de la bicicleta ha salido llevando de la mano una chica y se ha montado en la bici, con ella. Él sin casco pero sobre el sillín, ella en el manillar dispuesta a ser el airbag de él ante una frenada brusca, ¡una locura, pero allá ellos!

miércoles, 13 de julio de 2011

Sueño que fumo o fumo en sueños...


No sé por qué se cuela en mis sueños gente que no me apetece ver. Esta mañana me ha vuelto a suceder, y buscando una respuesta ilusa y sin sentido le hecho la culpa a que es porque estoy intentando dejar de fumar (si intentarlo se refiere a reducir la cantidad de pitillos).

domingo, 10 de julio de 2011

"Matar es el fin de los tres"

El escritor Antonio Gala ha anunciado en su artículo diario en EL MUNDO que padece un cáncer "de difícil extirpación" al que espera vencer:
"La enfermedad nunca es una forma de tristeza ni una metáfora ni una melancolía: es un camino incómodo, que lleva o no a la muerte con o sin rapidez. Hasta ahora fui sometido a toda clase de salvamentos quirúrgicos. Nadie me consideró más interesante por eso, pero su éxito me salvó. Hasta ahora. Ahora padezco un cáncer de difícil extirpación. Y estoy sometido, para tratar de librarme, a un largo puteo, que es igual que una guerra de la que soy el campo de batalla. ¿Con un doble aliado: la quimioterapia y la radioterapia? Espero que conmigo sean más beneficiosas que el cáncer: matar es el fin de los tres. ¿Quizá demasiado tarde para recomenzar? Estoy en buenas manos: lo suficiente como para no querer pasar a las Mejores. Todo parece, así, interminable, monótono, invasivo... Menos la vida: no tenía edad ya de nuevas experiencias. Hubiera preferido el quirófano como tajante campo de batalla. Soy mal aliado de mí mismo: impaciente, poco soportador e insoportable: la anestesia total es mi aliada. Las nuevas experiencias me llegan tarde. Trataré, con todo, de defraudar a la muerte una vez más: la última".

De: El Mundo

lunes, 9 de mayo de 2011

De Invictus



En la noche que me envuelve,
negra como un pozo insondable,
doy gracias al dios que fuere
por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias
no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar
si bien he sangrado, jamás me he postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror,
no obstante la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.

Ya no importa cuán recto haya seguido el camino,
ni cuántos castigos lleve a la espalda,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.

W. Ernest Henley

jueves, 31 de marzo de 2011

De Zöth




“A veces los sueños no deberían llegar a cumplirse. Cuando era pequeña, tan pequeña que mi mirada no alcanzaba a ver aquellos melancólicos paisajes bucólicos que se posaban en la ventana de mi habitación, solía tener un sueño que se repetía cada noche. Un silbido aullante bajaba del cielo y poco después una cegadora luz inundaba mis temerosas visiones. Salía brincando de la cama, con mis pequeños pies descalzos, intentando no pisarme el largo camisón que danzaba risueño jugando con mis torpes y desorientados pasitos.
 Recuerdo el frío suelo y mis pequeñas manitas intentando girar el pomo de la puerta, sin apenas éxito. Y una vez lograba abrir la puerta de mis esperanzadas ilusiones, mi voz parecía estar poseída de una triste y oscura soledad, al son del continuo y ligero parpadeo de mis lágrimas.
Conseguía encontrar a mi madre, acabando de preparar aquel rico estofado para el día siguiente, que me inducía a los más sabrosos pensamientos.
Algo va a caer del cielo, mami. Le decía yo entrecortadamente, perdiéndome en el hipo inconsolable de mis terrores. Y mi madre, como el gran ángel hermoso y protector, me sonreía y me tomaba en sus brazos. Me decía que sólo era un sueño, pero se a ciencia cierta, que se podía apreciar en sus ojos, el mismo temor que yo arrinconaba en mi frágil existencia.
Hoy puedo decir, que mi pequeña nieta corretea al igual que hice yo, por diferentes pasillos y en diversos mundos, pero mantiene una herencia inerte al paso del tiempo. Y aún en estos momentos, cuando me tumbo en la cama, creo que escucho de nuevo ese silbido dentro de mi alma.
A veces, los sueños no deberían cumplirse”.


Kalwa Nieminen

lunes, 7 de marzo de 2011

De Las Horas



Para ver vida en un rostro.
Siempre…
para ver vida en un rostro y entenderlo por lo que es…
y al final entenderlo y amarlo
por lo que es y luego dejarlo ir.
Siempre los años entre nosotros, siempre los años,
siempre el amor,
siempre… las horas.