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domingo, 17 de junio de 2012

Desorden monocromático

Siempre intentando ordenar mi desorden, si busco en mi armario no encuentro a la primera lo que busco, ¡no tengo remedio, sigo siendo un desordenado! 



En la pandilla nos organizábamos por tres tipos, los desordenados y desastres, ahí yo era el líder; los que desordenaban a ratos y ordenaban después, de este grupo eran la mayoría restantes; y luego estaban los meticulosos, que en realidad sólo había uno, Pablo. Entrar en su habitación era como entrar a una tienda de esas en las que eres atendido y no te dejan mover ni un sólo trapo, sus jerseys estaban ordenados por colores, tonalidades y estaciones, nunca había nada fuera de sitio y si por alguna razón entrábamos Albert y yo en su habitación e intentábamos hacerle la broma de ponérselo todo patas arriba él no hacía ni decía nada, creo que con ello consiguió que no lo hiciésemos eso más de tres veces, es más, creo que soportaba cualquier cosa de nosotros porque le servíamos de modelo para sus experimentos fotográficos.

martes, 18 de mayo de 2010

De Nubosidad Variable


...no sabes lo bien que me está sentando pensar en ti como la única destinataria posible de esta carta, que es a su vez mi única tabla de salvación...


...escuchar al otro no sólo va a servir para recomponer su rompecabezas, sino también para encontrar algunas piezas perdidas del mío...


Un libro encantador de Carmen Martín Gaite