miércoles, 16 de enero de 2013

Mejor vuelve

25-01-1965
Querido Pablo
Aún no ha llegado febrero y ya empiezan a pintar los almendros el paisaje de las lomas y con ellos las ganas de saber de ti, todos los días espero al cartero con la ilusión que lleguen noticias tuyas y sin ellas voy dándole más motivo a la preocupación, me pregunto si te habrán cambiado el turno y es por eso que no tienes tiempo de escribirme. Asomada a la ventana he pensado en describirte en unas líneas lo que ahora mismo observo y pienso, por aquí no hay muchas novedades, el pueblo no ha cambiado nada, todo lo más sus gentes, los jóvenes más viejos y los viejos más añejos. Si vieras cómo está el valle de almendros florecidos, este año se han adelantado unas semanas. 
Mi madre sigue empeñada en que sea modista, me obliga a diario a coser prendas del ajuar y sólo pensando en compartir esas prendas contigo es como puedo pasar la aguja por tanta tela, ya sabes que lo mío es cantar. Mira por donde el sábado estuvimos merendando todas las chicas en casa de Encarna para celebrar su cumpleaños y cual fue mi sorpresa que se acercó Adela con su novio para proponerme cantar en "la cantina del chato" y que ahora regenta su hermano, para empezar sólo serían algunos sábados y domingos; no quiero hacerme demasiadas ilusiones, primero porque mi padre no quiere imaginarme entre sus tablas por tanta alma perdida en el alcohol y ojos perdidos en las enaguas y segundo por mi madre, que dice que teniendo el novio trabajando en Alemania no está bien visto, ya sabes que aquí vivimos y sobrevivimos del qué dirán ¿cuándo cambiará esto?
Menos mal que esta semana ya empezamos a ensayar con la comparsa de Santa Catalina, por aquí ya huele a carnavales y se empiezan a escuchar algunas chirigotas en las casas y tabernas, estoy segura que te gustaría estar aquí tanto como a mí verte disfrutándolas.
Tus padres están bastante bien, más tranquilos que la última vez que te escribí y es que tu hermana Isabel empieza a mejorar de salud, por fin dejaron de ir a aquel curandero que lo único que hacía era sacarle el dinero. Los convenció la mujer del practicante que le sugirió un médico de la capital; y debe ser bueno porque ya ha empezado a caminar sin ayuda de muletas, hasta se la puede ver por la calle intentando caminar cada día unos metros más, dice que en menos de un mes quiere llegar hasta la finca de Aurelio, con este empeño se ve más claro que entre estos dos hay un romance.
Y tu tío Agustín ahora quiere proponerle a Aurelio ser socio de un nuevo negocio, al parecer quiere empezar a elaborar quesos, ya ves, después de tantos años siendo escribiente del alcalde ahora le ha dado por dedicarse al campo, como siempre a tu tío no hay quien lo entienda; cuando le digo que lo que le hace falta es una mujer a su lado me cambia de tema diciéndome que en cuanto tenga por la mano el oficio de hacer quesos te enviará alguno para que sientas el pueblo bien cerca.
Tu prima Carmina ya ha dado a luz, dos niños preciosos que se parecen mucho a Kiko, si tuviese alguna foto de ellos te la enviaba, tu prima no hace más que pensar en el tiempo que pasará Kiko hasta venir a conocer a sus hijos, y yo pensando que si llega ese día vengas tú con él, para que puedas comprobar como yo que... a Sebastiana le sobran suspiros pensando en Josete que anda tirando los tejos a Juana, otra que va como loca buscando romper el compromiso de Matías y Candela, que por si no lo sabes ya hay fecha de casamiento.
Ya está medio pueblo pensando en el día de la boda, que siendo hija única del alcalde se prevee una fiesta tan grande como la de agosto. Imagínate, el pueblo entero sacará de sus roperos los mejores trajes para lucirse a juego con sus calles que estrenarán farolillos, baile y orquesta. Las damas de honor quedarán a la espera de ver volar el ramo mientras las niñas con sus trenzas y vestidos rosas las imitarán creyéndose ser princesas, y los niños de corto lucirán golpes ensangrentados y churretes de caramelo en sus mejillas...
Ahora mismo he parado de escribir porque me he quedado pensando en el abrazo que te daría y no digamos los besos, ya va a hacer ocho meses que te fuiste y no quiero imaginarme otro verano sin tí. A ver si con todas estas líneas consigo tener respuesta tuya, aunque si puede ser, mejor vuelve.