lunes, 25 de julio de 2011

Only you


Acrílico sobre tela. Blues 1 en Magenta & Cyan

Llevo toda la tarde ordenando papeles, hastiada de facturas que ni si quiera van a mi nombre, ¿por qué me habré hecho cargo de llevarle a Sandro todo el papeleo de su empresa de transporte? De momento he creado tres montones, mañana si me apetece, que va a ser que no me va a quedar otra opción, remataré mi tarea, la de ordenarlo todo por fechas y perforarlos para ser archivados.

martes, 19 de julio de 2011

Hoy de nuevo lluvia

Hacía meses que no se veía en el pavimento de la calle ese reflejo plateado del cielo y las luces centelleantes de los intermitentes de los coches. Estaba saboreando un café y para que os voy a engañar, un pitillo también, cuando he visto un chico empapado encima de una bicicleta pararse delante de la cafetería que hay en frente, pensé en seguida que sería para tomarse un café y así, darle una tregua a la lluvia, pero no.
Mientras intentaba leer sin éxito desde mi ventana lo que escribía en la pizarra uno de los camareros de la cafetería, veo como el chico de la bicicleta ha salido llevando de la mano una chica y se ha montado en la bici, con ella. Él sin casco pero sobre el sillín, ella en el manillar dispuesta a ser el airbag de él ante una frenada brusca, ¡una locura, pero allá ellos!

miércoles, 13 de julio de 2011

Sueño que fumo o fumo en sueños...


No sé por qué se cuela en mis sueños gente que no me apetece ver. Esta mañana me ha vuelto a suceder, y buscando una respuesta ilusa y sin sentido le hecho la culpa a que es porque estoy intentando dejar de fumar (si intentarlo se refiere a reducir la cantidad de pitillos).

domingo, 10 de julio de 2011

"Matar es el fin de los tres"

El escritor Antonio Gala ha anunciado en su artículo diario en EL MUNDO que padece un cáncer "de difícil extirpación" al que espera vencer:
"La enfermedad nunca es una forma de tristeza ni una metáfora ni una melancolía: es un camino incómodo, que lleva o no a la muerte con o sin rapidez. Hasta ahora fui sometido a toda clase de salvamentos quirúrgicos. Nadie me consideró más interesante por eso, pero su éxito me salvó. Hasta ahora. Ahora padezco un cáncer de difícil extirpación. Y estoy sometido, para tratar de librarme, a un largo puteo, que es igual que una guerra de la que soy el campo de batalla. ¿Con un doble aliado: la quimioterapia y la radioterapia? Espero que conmigo sean más beneficiosas que el cáncer: matar es el fin de los tres. ¿Quizá demasiado tarde para recomenzar? Estoy en buenas manos: lo suficiente como para no querer pasar a las Mejores. Todo parece, así, interminable, monótono, invasivo... Menos la vida: no tenía edad ya de nuevas experiencias. Hubiera preferido el quirófano como tajante campo de batalla. Soy mal aliado de mí mismo: impaciente, poco soportador e insoportable: la anestesia total es mi aliada. Las nuevas experiencias me llegan tarde. Trataré, con todo, de defraudar a la muerte una vez más: la última".

De: El Mundo

lunes, 9 de mayo de 2011

De Invictus



En la noche que me envuelve,
negra como un pozo insondable,
doy gracias al dios que fuere
por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias
no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar
si bien he sangrado, jamás me he postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror,
no obstante la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.

Ya no importa cuán recto haya seguido el camino,
ni cuántos castigos lleve a la espalda,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.

W. Ernest Henley

jueves, 31 de marzo de 2011

De Zöth




“A veces los sueños no deberían llegar a cumplirse. Cuando era pequeña, tan pequeña que mi mirada no alcanzaba a ver aquellos melancólicos paisajes bucólicos que se posaban en la ventana de mi habitación, solía tener un sueño que se repetía cada noche. Un silbido aullante bajaba del cielo y poco después una cegadora luz inundaba mis temerosas visiones. Salía brincando de la cama, con mis pequeños pies descalzos, intentando no pisarme el largo camisón que danzaba risueño jugando con mis torpes y desorientados pasitos.
 Recuerdo el frío suelo y mis pequeñas manitas intentando girar el pomo de la puerta, sin apenas éxito. Y una vez lograba abrir la puerta de mis esperanzadas ilusiones, mi voz parecía estar poseída de una triste y oscura soledad, al son del continuo y ligero parpadeo de mis lágrimas.
Conseguía encontrar a mi madre, acabando de preparar aquel rico estofado para el día siguiente, que me inducía a los más sabrosos pensamientos.
Algo va a caer del cielo, mami. Le decía yo entrecortadamente, perdiéndome en el hipo inconsolable de mis terrores. Y mi madre, como el gran ángel hermoso y protector, me sonreía y me tomaba en sus brazos. Me decía que sólo era un sueño, pero se a ciencia cierta, que se podía apreciar en sus ojos, el mismo temor que yo arrinconaba en mi frágil existencia.
Hoy puedo decir, que mi pequeña nieta corretea al igual que hice yo, por diferentes pasillos y en diversos mundos, pero mantiene una herencia inerte al paso del tiempo. Y aún en estos momentos, cuando me tumbo en la cama, creo que escucho de nuevo ese silbido dentro de mi alma.
A veces, los sueños no deberían cumplirse”.


Kalwa Nieminen

lunes, 7 de marzo de 2011

De Las Horas



Para ver vida en un rostro.
Siempre…
para ver vida en un rostro y entenderlo por lo que es…
y al final entenderlo y amarlo
por lo que es y luego dejarlo ir.
Siempre los años entre nosotros, siempre los años,
siempre el amor,
siempre… las horas.

lunes, 8 de noviembre de 2010

De La Rueda de la Vida



"Cuando crees que ya no puedes más siempre aparece una luz, la que nos renueva dándonos la fuerza para dar un paso adelante".


Elisabeth Kübler-Ross

jueves, 7 de octubre de 2010

De La Amaba

"...a menudo me digo a mí misma que eres lo bastante fuerte como para retenerme y lo bastante inteligente como para dejarme marchar"

Anna Gavalda

martes, 29 de junio de 2010

De Cuentos: Declaración


"Querida:
Una y otra vez he puesto tu carta sobre mis labios, Oh, mi dulce Helena y la he bañado con lágrimas de alborozo. ¡Ah! Si pudiera creer en la eficacia de las plegarias dirigidas al Dios del Cielo, me arrodillaría para implorar palabras, palabras que revelasen mi corazón y que me permitieran ponerlo desnudo ante ti. Todos los pensamientos, todas las pasiones parecen ahora fundidos en ése único deseo devorador, en este único deseo de hacer comprender, de hacer ver esto que no tiene expresión humana, el inefable fervor de mi amor por ti; como conozco tu naturaleza de poeta, estoy seguro que si ahora tú hundieses en las profundidades de mi alma tus puras miradas espirituales, no podrías rehusar decirme esto que te obstinas en no declarar: ¡que me amarías, aunque sólo fuera por la grandeza de mi amor!"


Poe, E.A.